Red para el Constitucionalismo Democrático

Somos una agrupación de constitucionalistas latinoamericanos y de otros países dedicados al estudio del Constitucionalismo latinoamericano y del Caribe, desde una perspectiva que promueve la participación y analiza las Constituciones como normas emanadas directamente de la soberanía popular.

Con nuestro estudio e investigación, pretendemos promover la superación del concepto de democracia representativa por el de democracia participativa, así como apoyar el tránsito del Estado democrático de Derecho al Estado democrático constitucional. En esta línea, apoyamos la creación de mecanismos constitucionales que garanticen el control de todos los poderes, públicos y privados, la regulación del mercado y la protección de los derechos, que favorezcan la participación ciudadana y el control popular de la gestión pública.

En nuestra opinión, el estudio del Derecho Constitucional ha quedado anclado en categorías y valores del pasado, que no se corresponden con los nuevos textos del constitucionalismo latinoamericano ni con las demandas sociales que los han hecho nacer, y que son expresión de un paradigma que resulta urgente superar.

La propia noción de constitucionalista como experto en la Ciencia del Derecho o la de asociación de constitucionalistas como grupo cerrado de sabios en Derecho Constitucional, también debe ser superada en favor de una visión integradora de saberes y sujetos enfocados a dar cumplimiento, en la realidad, al programa transformador del nuevo constitucionalismo latinoamericano.

 

Ideas Generales Sobre Nuestra Red

En los últimos 200 años Iberoamérica ha estado sujeta a las directrices marcadas por su adhesión ideológica al constitucionalismo en su versión más conservadora: el Estado de legalidad en su versión positivista (iuspositivismo).

Como se sabe, este paradigma jurídico legalista y positivista, se consolidó a través del desarrollo de un tipo de Estado denominado Estado de Legalidad cuyas características más sobresalientes son: a) La supremacía de la Ley sobre el resto de los actos normativos del Estado (principio de legalidad); b) la identificación absoluta de lo jurídico con la ley, de tal manera que el derecho se agota en la ley; c) la subordinación de los derechos de los ciudadanos a la ley; d) la consideración de la Constitución como una ley en la que se organiza el ejercicio del poder; e) La función del poder judicial es ser simplemente la boca muda de la ley.

Los resultados de este modelo en lo político son bien conocidos: la mayoría de los países latinoamericanos a lo largo de su historia ha basculado entre el caudillismo personalista y patrimonialista y la democracia formal donde los imperativos del constitucionalismo material no han tenido desarrollo. En lo jurídico, a pesar de lo mucho que ha cambiado el mundo, la región se ha mantenido fiel a la cultura jurídica legalista decimonónica que fue traída desde Francia a nuestro territorio por los próceres de la independencia, sin que en ese lapso haya ocurrido ningún cambio significativo en el entendimiento del derecho y su función en la sociedad.

En este nuevo contexto a partir de fines de la década de los años 80 del siglo pasado, Latinoamérica ha sufrido un proceso de transformación jurídica profunda a partir de la expedición de las nuevas constituciones de la región. A pesar de las diferencias existe sin embargo, un rasgo común entre todas ellas que ha permitido hablar del nuevo constitucionalismo latinoamericano, el cual se desarrolla en varias características a saber: la consideración de la constitución como norma y la eficacia directa de la constitución, el alejamiento tanto del paradigma constitucional procedimental, como del modelo cerrado de constitución detallada, la apertura constitucional al derecho internacional de los derechos humanos, la apertura de la constitución a la interculturalidad, multiculturalidad y pluralismo jurídico, el reconocimiento del papel relevante de los jueces en la creación del derecho, la transformación de la teoría hermenéutica constitucional con la incorporación de instrumentos de interpretación de principios y valores como normas aplicables, etc.

Pero ello no es suficiente si no va acompañado de un cambio cultural. Este cambio cultural y social se expresa, en una renovación copernicana de las prácticas jurisprudenciales, que consiste en introducir en la mentalidad y práctica cotidiana de los jueces y operadores jurídicos una nueva manera de concebir el sistema de fuentes del derecho, la naturaleza y el valor jurídico de las normas que lo integran, la labor interpretativa, y en general, el rol de la jueza y juez respecto de los conflictos sociales. En este contexto, se ha replanteado, el papel y el rango jerárquico de la jurisprudencia, de la ley y de la propia Constitución, la relación entre los principios y reglas, pertinencia y utilidad de los criterios tradicionales de resolución de antinomias y de los métodos clásicos de interpretación, y el alcance de las decisiones judiciales.

Pero por supuesto, este cambio cultural no se produce por la mera voluntad de los Constituyentes de la región. Requiere de la implementación de una serie de acciones sistemáticas y permanentes de carácter formativo que ayuden a transmitir los contenidos y los mensajes de esta nueva situación constitucional. Y en ello es esencial no solo el ejemplo que los jueces den a través de sus providencias, sino fundamentalmente la labor de debate, formación y capacitación a los operadores jurídicos.

Y esta es justamente la justificación del presente proyecto. Si no se quiere el fracaso de todo este nuevo paradigma teórico y cultural, es necesario adelantar urgentemente un proceso de debate y discusión sobre los problemas prácticos vinculados al ejercicio de la administración de justicia constitucional emancipadora en la región. Este proyecto busca justamente recabar los recursos necesarios para que en el corto plazo se pueda implementar y desarrollar este proceso

 

Nuestra Red

La red esta formada por una agrupación de constitucionalistas latinoamericanos y de otros países dedicados al estudio del Constitucionalismo latinoamericano y del Caribe, desde la perspectiva que promueve la participación y analiza las Constituciones como normas emanadas directamente de la soberanía popular. Con el estudio e investigación de todos los factores que afectan a la realidad circundante, la red pretende promover la superación del concepto de democracia representativa por el de democracia participativa, así como apoyar el tránsito del Estado democrático de Derecho al Estado democrático constitucional. En esta línea, es del todo necesario la creación de mecanismos constitucionales que garanticen el control de todos los poderes, públicos y privados, la regulación del mercado y la protección de los derechos, de tal forma que se favorezcan, la participación ciudadana y el control popular de la gestión pública. Con lo que podría llegar a dar forma a un sistema político transparente y del pueblo, gracias a la democracia participativa.

En nuestra opinión, el estudio del Derecho Constitucional ha quedado anclado en categorías y valores del pasado, que no se corresponden con los nuevos textos del constitucionalismo latinoamericano ni con las demandas sociales que los han hecho nacer, y que son expresión de un paradigma que resulta urgente superar.

 

La propia noción de constitucionalista como experto en la Ciencia del Derecho o la de asociación de constitucionalistas como grupo cerrado de sabios en Derecho Constitucional, también debe ser superada en favor de una visión integradora de saberes y sujetos enfocados a dar cumplimiento, en la realidad, al programa transformador del nuevo constitucionalismo latinoamericano.